Llama Gemela: el amor que expande.

  • Categoría de la entrada:llamas gemelas

 

 

Hoy quiero volver a hablarte de las llamas gemelas… una experiencia que te cambia para siempre. Quiero escribir sobre esto hoy para ayudarte a comprender lo que realmente significa este camino, para que no te pierdas en preguntas que solo te desvían del verdadero propósito de este encuentro… tú.

El encuentro con la llama gemela provoca un auténtico apagón del cuerpo, de la mente y de las emociones, dejando el alma completamente expuesta. Todo se apaga mientras el cuerpo comienza a arder, la mente crea nuevas conexiones generando ideas, creencias y patrones alineados con quien realmente eres. Las emociones de dolor, rabia y frustración emergen todas al mismo tiempo.Dejas de dormir. Empiezas a cuestionarlo todo, todo lo que ha sido tu vida hasta este momento, y te das cuenta de que estás viajando a una velocidad inmensa, aunque sientas que avanzas despacio, hacia aquello que nunca habías tenido el valor de admitir ni siquiera ante ti misma.

Es un viaje sin retorno. Te das cuenta de que nunca habías amado de verdad; eran heridas que se enganchaban unas con otras. Comprendes que el amor no hace daño, porque aunque ya no te escriba, aunque no quiera hablar contigo… su silencio deja de ser un peso y se convierte en el espacio donde puedes crecer y expandirte.Empiezas a agradecer ese silencio porque es exactamente lo que necesitas para soltar todas las estructuras que no te permitían ser tú misma. Ese silencio es el que te permite escucharte de verdad. Un silencio que ya no es una tormenta interior, sino una paz donde descansar y volver a encontrarte.

La llama gemela, la matriz, la verdadera, esa de la que todos leemos, es liberación. Sé que quizá me criticarán por decir esto, pero hoy quiero decirte que la llama gemela no es sufrimiento; es un amor que arde dentro de ti. El sufrimiento aparece cuando luchas contra tus propios patrones, contra tus heridas, cuando deseas la unión a cualquier precio, cuando culpas al otro por estar confundido, por no haber despertado o por cualquier otra razón. Pero no hay nada fuera de ti.

Este amor, tan puro, tan real, casi tangible, es lo único verdaderamente auténtico. Ahora sí comprendo una frase que mis guías me repetían: «El amor no tienes que verlo; tienes que sentirlo». Y lo sientes como una fuerza que quema todo lo que ha sido, todo lo que ya no vibra contigo. Lo sientes también en su silencio, porque ese silencio te regala el espacio necesario para expandirte. El amor de una llama gemela no consiste en escribir un mensaje o salir a cenar. El amor de una llama gemela es:

«Te amo en tu espacio de crecimiento, sea cual sea».

Y mientras todo se derrumba, mientras todo arde, encuentras refugio en ese abrazo que ahora solo puedes invocar energéticamente. Vuelves a mirarte en sus ojos y te expandes, sin decir ya nada, sin esperar ya nada, simplemente permitiendo que el proceso siga su curso.

Con amor,

Elisa